24/8/08

Objetivismo vs subjetivismo

Estuve embebiéndome de textos sobre pensamiento positivo, poder del deseo y mentalización, claves para el éxito.
Nunca les tuve mucho respeto, y así me va...
Pero el sendero de mi pensamiento comenzó a intersectar con algunas de estas ideas, y compruebo que algunos de sus fundamentos, en algunos casos, se acercan a conclusiones que vengo sacando.
Parten de un punto al que yo había llegado por otro lado, la subjetividad de la realidad: los hechos no son nada, lo que hay es nuestra interpretación subjetiva de los mismos, luego nuestra realidad es constantemente re-creada subjetivamente.
Esto lo aplican bien los medios de comunicación que se dedican a proveer la realidad de cada día.
Según este pensamiento, se dice que mediante nuestra mente se proyecta una realidad que si no existe, tiende a realizarse.
A partir de este punto, se afirma que nuestros deseos o nuestras fijaciones atraen a las realidades que puedan darle consistencia, o existencia.
Una adecuada atención a las representaciones, imágenes y deseos que se producen en nuestra mente es fundamental para conseguir nuestros objetivos.
Puede ser.

Curiosamente ayer salió a colación otro tema, que en principio no tenía nada que ver, pero que me terminó llevando a conocer la filosofía prácticamente opuesta a esta que yo venía considerando mía (y que yo considero de inspiración nietzscheana): el objetivismo de Ayn Rand, personaje hasta ahora desconocido para mí, escritora de algunos best sellers en los EEUU del siglo XX.
Uno de sus best sellers es “El Manantial”, cuyo personaje principal es un “heroico" arquitecto que no quiere ceder un palmo ante sus convicciones estéticas. Esta película fue llevada al cine en el 1949, y estábamos pensando proyectarla con unos amigos arquitectos en un ciclo de cine y arquitectura que venimos organizando.
Así fue como ayer me crucé con la filosofía de Rand.

Para ella la realidad es objetiva, la herramienta para el conocimiento y la vida es la razón, la ética es el interés individual y la política es el capitalismo.
Conozco alguno que adheriría prontamente.
Lo curioso es que esta rusa-americana, educada el la Union Soviética de los 20, también dice desarrollar su filosofía a partir de Nietzsche.

Esto es más aparente en cuanto a la ética y la política (Nietzsche es más bien conservador y aristocrático, pero propugna una supremacía de los valores individuales), pero me atrevería a afirmar que el objetivismo contradice radicalmente la teoría de la interpretación (o perspectivismo) que es la base del pensamiento de Nietzsche.

Cualquier posición ético-política puede asentarse sobre la nietzscheana concepción de la realidad como interpretación de los hechos; porque esta posición se asienta sobre interpretaciones subjetivas variables, no sobre una objetividad dada.

Frente a filosofías que han querido deducir una moral y un pensamiento político a partir de una concepción metafísica, la de Nietzsche marca un corte absoluto.

En cambio el objetivismo implicaría una determinación científica de qué es lo mejor puesto que la realidad es objetiva y la herramienta es la razón (¿no es esto un positivismo?), pero sin embargo, el hombre randiano tendría derecho a determinar qué es para él lo mejor, sin que haya algo "objetivamente" mejor, u "objetivamente malo".
El argumento es el derecho al error y la supremacía del interés individual.
Su base filosófica debería desplegarse en un maniqueísmo absolutista, pero sin embargo desemboca en un liberalismo moral absoluto.
Pretende deducir desde una objetividad de la realidad, un relativismo moral...

Tan aberrante contradicción ha de ser la causa de que el objetivismo de Rand sea una filosofía ignota dentro del marco del pensamiento del siglo XX. Y tal vez por la misma razón, muy popular en los EEUU.
Publicar un comentario en la entrada

Algunas músicas



Plaza de Colón en Barcelona 17/06/2006